Llevo algún tiempo queriendo hacer un análisis de ‘Fabricante de Mentiras’, la canción compuesta por Charly García e interpretada por ‘Sui Generis’. Hasta hace pocos años este tema era uno de mis favoritos en YouTube hasta que, después de algún tiempo sin escucharlo, lo oí con atención y dejé de poder disfrutarlo. Ese «durudú duruduru» que antes me parecía un juego musical divertido ahora me suena a una burla o un mal chiste. Y es que nos resultó fácil señalar con el dedo la violencia y el machismo en letras de canciones de reggaeton, en las que la cosificación de las mujeres es evidente, pero con géneros más sutiles, como el rock latinoamericano, las ideas aparecen menos claras y, sin embargo, podrían ser igual de problemáticas. Ni hablar de lo difícil que nos viene resultando desmitificar a músicos que se han levantado como ídolos.

Esta canción cuenta la historia de un «fabricante de mentiras», es decir, de un mentiroso sistemático que engaña a una «típica inocente» y hace que esta «pierda su castidad». La canción, que está en tonalidad mayor y que suena alegre y desenfadada relata la violación de una colegiala con un planteo confuso sobre lo preciso que es «condenar a quien se burla de nuestra moral». El tema no integra ninguno de los discos que ‘Sui Generis’ grabó en estudio. La cantaban durante sus recitales de los que se realizaron grabaciones. Que no se haya registrado en alguno de sus álbumes no implica que no se haya masificado. Se sigue escuchando hoy en día sin que su problemática sea cuestionada.

Análisis del Fabricante de mentiras

«Él era un fabricante de mentiras,
él tenía las historias de cartón.
Su vida era una fábula de lata
sus ojos eran luces de neón.»

La canción empieza describiendo al mentiroso de la historia. Su primera estrofa nos cuenta que este sujeto solía contar historias falsas, pero que, además, toda su vida era una fábula de lata. Nos cuentan que el tipo era un infeliz. Esta descripción lo humaniza y nos sensibiliza ante su dolor. Y no creo que esté mal que se muestre el lado humano de criminales y violadores, incluso pienso que es necesario dejar de retratarlos como a monstruos porque la monstruosidad termina siendo una imagen distorsionada de tipos que son mucho más comunes de lo que quisiéramos pensar. Pero ¿Dónde trazamos la línea en la construcción de empatía con un personaje como este? ¿Cuánto influyen este tipo de descripciones en las víctimas de violencia?

Hace unos días, el periodista y escritor argentino, Martín Caparrós, publicó una reflexión sobre el caso de Willy McKey, un reconocido escritor que se suicidó luego de haberse reconocido culpable de estupro. Al igual que en la canción, Caparrós inició su reflexión hablando del autor del crimen y, pese a que reconoce que «nada justifica al agresor», desde el principio plantea su enfoque sobre las repercusiones que el estupro tuvo en la vida del abusador a quien describe como «un tipo gracioso y generoso» que «seguramente hacía lo que hacía porque estaba jodido». La compasión está dirigida hacia el abusador.

Al igual que el texto de Caparrós, la letra de ‘Fabricante de mentiras’ construye fugazmente esta imagen de hombre jodido, mentiroso y jodido o jodido por sostener una vida de mentiroso. La letra habla de su vida como si ya estuviera hecha, nos cuenta que arrastra problemas por sus mentiras. Lo llaman fabricante, lo que me hace pensar en un trabajador, en un adulto. Por lo que nos cuenta, él tiene el poder que le dan los años y el saber mentir. Nos advierte, de paso, que las mentiras del tipo pueden traer dolor.

Análisis de la típica inocente

"Ella era una típica inocente
Zapatos negros, medias de algodón"
- Fabricante de mentiras
(Análisis de Fabricante de mentiras)
Análisis de ‘Fabricante de mentiras’

«Ella era una típica inocente
Zapatos negros, medias de algodón
Que solo era feliz en el colegio
Que nunca tuvo en su piel amor
«

Es innegable el talento de Charly García para poner imágenes a conceptos abstractos como la muerte y, en este caso, la inocencia. Aquí nos habla de una típica inocente, es una y es todas las inocentes a la vez. Nos cuenta que era feliz en el colegio luego de mencionar a sus zapatos y medias infantiles. También nos cuenta que nunca tuvo en su piel amor y así evoca al concepto de virginidad tan cuestionado en nuestros días. La describen más adelante como niña. Era una niña y esta historia grita estupro por donde se escuche.

No se mencionan las edades de los protagonistas de esta historia, pero el contraste nos queda muy claro. Aún si ella no fuera menor de edad o si él fuera un adolescente, la canción retrata un abuso por medio de engaños. El conflicto, que, de haberse presentado en la vida real, podría discutirse en un escenario jurídico, presenta una relación de poder desigual entre dos personajes muy diferentes en los que la inocente es la que pierde. En sus palabras «Inútil es decir
que lo que le dijeron, lo creyó»

Un plot twist con tintes morales

«Querrán saber el fin de nuestra historia
Algunos lo podrán imaginar
La niña que sin pena y sin gloria
Perdió sus medias y su castidad
«

Cerca del final, la canción nos confirma que la niña «perdió» en esta lucha de poder. Lo ponen como algo predecible y banal y se refieren nuevamente a la virginidad con la figura de las medias y la castidad. Está claro que hay una perdedora y un ganador, pero de él no se habla más en el relato. Lo siguiente es una especie de ruptura de la cuarta pared en la que, en coro, parecen compartirnos sus juicios morales sobre lo que ha pasado:

«Preciso es condenar (sí, sí)
Al que se burla de nuestra moral»
.

Me parece interesante que hayan elegido la palabra moral, no creo que haya sido una elección hecha a la ligera. Creo que esta frase es descaradamente irónica, pero ¿Cómo comprobar la ironía dentro de una canción? Creo (y me gustaría saber qué piensan ustedes) que Charly García está tratando de moralistas a los que condenan este tipo de relaciones desiguales y que sugiere que son ellos quienes se ponen como víctimas y protagonistas al acusar a los abusadores porque son ellos quienes se sienten burlados y que es por eso por lo que juzgan desde afuera. Lo pienso sobre todo por el giro de final, en el que vuelve a la niña para desenmarcarla del papel habitual de víctima.

La niña ríe en vez de llorar

«Pero hay algo que no se puede explicar
¿Por qué la niña ríe en vez de llorar?

Durudú duruduru du ru dú…«

Con este final el narrador de esta historia niega que sea preciso condenar a este fabricante de mentiras. Nos da a entender que las cosas no suceden como pensamos que suceden, que la niña no es una víctima y que no está sufriendo. Las mentiras del tipo, pese a que podían traer dolor solo han traído gozo. Y para que nos quede claro que esta no es la historia de una tragedia, nos repiten el tarareo al final, el tarareo de un tipo que se ha salido con la suya. ¿Deberíamos, al igual que la niña, olvidar que ha habido un abuso?

La letra nos recuerda que es una niña y es explícitamente consciente de que le han hecho daño. El narrador sabe que la niña debería llorar, pero con la excusa de que insólitamente se está riendo termina su canción con el tarareo despreocupado.

Hagamos un espacio para la resignificación en este análisis de ‘Fabricante de mentiras’

Hay quienes consideran que este giro final, en el que la niña deja de ser mostrada como una víctima y aclara que ríe en lugar de llorar es una ruptura de los esquemas con los que las mujeres somos representadas. Pero creo que no podemos obviar el hecho de que lo que se está desdramatizando es una violación y que no podemos relativizar el tema del consentimiento y menos cuando hablamos de una niña, de una típica inocente. Esta canción es la descripción de un abuso sexual donde se tomaron la molestia de retratar la diferencia de poder entre el abusador y su víctima, quien sabemos que fue engañada. Y sí, podemos pensar que lo que quisieron decirnos es que la niña no era una tonta y «sabía lo que estaba haciendo», pero el hecho de que no sea tonta no cambia que hubiese sido engañada ni que hubiera abuso de poder. Podemos hablar de mujeres supervivientes, si queremos dejar de pensarnos como víctimas, pero no por eso debemos dejar de ver al abuso como lo que es.

En la primera estrofa la canción menciona que las mentiras del tipo pueden traer dolor, pero remata aclarando que no es el caso, que la niña ríe y yo me quedo pensando si se va a seguir riendo más tarde, cuando el engaño se caiga. Me pregunto también si el hecho de que la niña no haya llorado debería justificar al abusador. Y, sobre todo, me pregunto si el «durudú duruduru du ru dú…» es alguna especie de burla de algún tipo que cree haber cometido el crimen perfecto haciendo que su víctima no pudiera reaccionar a su agravio por no poder reconocerse como víctima. Me pregunto si esta es solo otra forma de «bromear» con que «legalicen» a menores de edad por parte del gran Charly García.

¿Estás de acuerdo con este análisis de ‘Fabricante de mentiras’? Déjame tu punto de vista en los comentarios.

María Elena Layana

María Elena Layana

Cantante y comunicadora. Escribo para crear puentes y para que mis recuerdos no me olviden.

3 comentarios en “Hablemos de ‘Fabricante de Mentiras’

  1. No creo que sea una violación exactamente. Era una época distinta, es difícil analizar lo que pasaba en otras épocas, es muy difícil ponernos en ese contexto. Era una época en la que el sexo era más tabú, éramos más cerrados, pacatos, hipócritas y claro, machistas. El premio por cogerte a la mina más linda o más inocente no era el sexo propiamente dicho, sino más bien esa sensación de superioridad que les daba «engañar» a la chica para que se entregue. Por eso habla de mentiras. Para mí charly se pone en el lugar de esa chica que confió, se enamoró y perdió. Y al final de ríe me parece porque no le queda otra. Hay que seguir adelante, no? Igual a los ojos de hoy entiendo tu planteamiento y está bien, no se de que utilidad puede tener revisionar este tipo de cosas, pero está bien. Empecemos también con garcía marquez, arjona, vargas llosa y otros tantos entonces.

  2. Busque esto porque tenía conflictos con la interpretación de la letra. Una de las interpretaciones que hice fue similar a la tuya pero también se me ocurrió otro punto de vista.

    Creo que es importante poner esto en contexto de una época de liberación sexual. La posible interpretación que se me ocurrió darle al claro tono irónico de la canción es que la canción este cantada desde el punto de vista de un padre, desde una figura patriarcal autoritaria. De esta forma la figura inocente de la niña engañada por un mentiroso no es real sino la impuesta por una figura autorotaria de represión sexual. De esta forma la chica solo consiguió un novio con el que quería tener relaciones pero desde el punto de vista del que canta la canción ella fue engañada y robada de su inocencia. Creo que la infantilización, enfoque en la pureza y victimización de la niña puede llegar a ser una toma irónica de una sociedad patriarcal de la época que hacía eso. Pero no estoy seguro, me gustaría saber que te parece está interpretación si bien no se que tan viejo es este posteo.

  3. Desde mi punto de vista la letra no trata de una violación, sino de la sexualidad en una época en la que la religión y la moral (que son cosas diferentes) reinante en aquella sociedad. El fabricante de mentiras, me parece que es esa enseñanza tradicional, que busca llenar de culpa cualquier tipo de exploración (en este caso sexual) entre los jóvenes, ESE tipo de sociedad e Instituciones. La niña, es la juventud, que tarde o temprano siempre pierde la inocencia, pero y el final representa que esa pérdida no necesariamente es pecaminosa, motivo de culpa o de vergüenza, sino de felicidad y crecimiento. Creo que esta interpretación va más acorde con toda la obra de Charly hasta ese momento, incluso hasta la fecha. ¡Saludos!

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